Fulguración | Guillermo Rancés

No he encontrado un vocablo más apropiado para vislumbrar, el próximo mes de diciembre, cómo podrían ser y nos afectarían los fenómenos cósmicos anunciados por los mayas hace milenios.

No creo que se refieran a un cuerpo celeste que vaya a colisionar con nuestro planeta, pero si una Fulguración, que quizás pronosticaron los mayas, prodigiosos y misteriosos astrónomos.

Una Fulguración es un repentina llamarada de energía solar la que se anuncia, sería de proporciones y de magnitud inimaginable y al incidir sobre la Tierra, dislocaría su equilibrio planetario de forma imprevisible. Podría neutralizar o incluso anular su campo electromagnético desencadenando un caos que rompería las bases de nuestra sociedad, que es más vulnerable de lo que pensamos.

Este cambio electromagnético global acabaría con toda posibilidad de comunicación y por tanto de globalización.

La anulación de las ondas hertzianas dejarían inactivos los satélites y toda posibilidad de comunicación por radio. Serían inútiles los GPS, las emisiones de radio y enmudecerían los teléfonos móviles. Los ordenadores estarían aislados, funcionarían pero sin posibilidad de recibir información exterior ni emitirla. 

En cuanto al clima, sus cambios serían impredecibles ya que no se regirían por las pautas estadísticas conocidas hasta ahora. Esta anárquica evolución climática podría trastornar la supervivencia de los hábitats naturales y la de sus pobladores, entre ellos la de los humanos.

El mundo que se convertiría en una infinidad de micro comunidades aisladas, constituyendo una pesadilla para políticos manipuladores y gobernantes que perderían todo poder e influencia.

Si el polo magnético de la tierra cambiase de lugar los buques no podrían orientarse ya que los satélites solo serán objetos mudos e inútiles y los barcos y aviones tendrían que orientarse por las estrellas ya que, sin brújula navegar a la estima, no sería viable. Adiós a los petroleros y sin petróleo la pretensión de conseguir una economía globalizada sería imposible debido a la total pérdida de comunicación y de información.

¿Habría llegado la hora a las micro-economías rurales? ¿Está la sociedad preparada para gestionarlas?

Esto es solo un esbozo de lo que podría ocurrir si esa extraordinaria Fulguración se produce. Un pronóstico carente de pruebas científicas solo de elucubraciones intuitivas que, si se hiciesen realidad, cambiarían nuestra forma de vida de forma irreversible.

1 comentario:

Valentin Triano Hernandez dijo...

En miopinión, el fin de la era que hace referencia la estela de tortugeros nos dice algo que no logramos entender, pero que ya se ha convertido en una marca, sin duda vemos paquetes turisticos "all inclusive" que no solo te dan vacaciones con spa, sino también temazcal, exploraciones y hasta en un boleto en las principales filas para el evento "el fin del mundo", que dicen los economistas se espera que deje una derrama económica importante para los pueblos de Yucatán y los alrededores de Chichenitzá, aunque la estela se encontró en un cerro en Tabasco donde se conoce por su cultura Olmeca se le atribuye a los Mayas, así podemos encontrar pulseras programas de radio y T.V. donde muchos antropólogos hacen su "agosto" y hasta desodorantes. Un grupo de italianos construye sus viviendas en un terreno que compráron cerca de Valladolid, y se preparan para el esperado dia, otras personas prefieren hacer planes de vender todo y disfrutar la vida que acabará a final de este año, donde lo peor que puede pasar es que despues del "evento" no solo despierten con la sorpresa que no pasó nada, sino que el mundo sigue su ritmo pero ellos quedaron con las manos vacias. He dicho.

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