Los ojos nuevos | Guillermo Rancés

Tuve la suerte de las varias veces que a fui a Doñana algunas fueron en compañía de niños. La primera con mi hijo Manuel y el emblemático fotógrafo de ese entorno Antonio Camoyán, otras coincidí en el miradero del Acebuche con grupos visitantes y siempre me fascino su entusiasmo, hasta tal punto, que me animó a escribir un relato, aun inédito, sobre la visita de unos escolares al Parque Nacional. El relato es largo y detallado pero me inspiró el siguiente poema con el mismo título: Los Ojos Nuevos.

“Ojos Nuevos que se abren 
sobre horizontes de agua 
y que observan los rebrillos 
de mares, lagos y algaidas. 

Ojos Nuevos, limpios, puros, 
que curiosos desentrañan 
panorámicas de bosques,
campos, valles y cañadas. 

¡Cuantas serenas verdades 
descubres con tus miradas! 
las que suceden al día 
Ojos que nacen del alma. 

Lo nuevo, que siempre es nuevo, 
cobra vida en tu mirada 
partiendo de la inocencia, 
de la verdad sin pantallas. 
Yo quiero que ellos ayuden,
a mi mirada cansada,
a descubrir como el mundo 
se estrena cada mañana.

Como generar la risa 
y el asombro que deparan 
la limpieza de esos Ojos 
que ven…  y no juzgan nada. 

Ojos Nuevos que superan 
las realidades amargas 
que purifican el mundo 
serenando nuestras almas.

Cuando visitemos cualquier espacio natural, olvidemos prejuicio e ideas preconcebidas, y enfrentémonos a él, con la mirada limpia, con unos Ojos Nuevos.

1 comentario:

JULIAN dijo...

Ojos Nuevos....Ojos del Alma. Únicos capaces de conectar nuestra conciencia con la común de la Naturaleza. Esa que nos hace percibir y sentir sin barreras la intima conexión que tenemos con todo lo que nos rodea. No hay pensamiento hay sensaciones muy especiales y profundas que no es necesario racionalizar pero si vivir y disfrutar.

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